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EL TUTUPICHE

EL TUTUPICHE

EL TUTUPICHE Tania Zapata Ortega –Seguro que te pusiste a mirar los perros cuando estaban haciendo sus cosas, o levantaste la cortina en la noche y viste lo que no se debe. Déjame ver tu ojo;… sí, es un tutupiche , no te toques porque se te pasa al otro lado. Formando garra con ambas manos, Mariana pugna por mantener los brazos abajo, pegados a la cintura, mientras vence la tentación de rascarse, de sobar el ojo por encima del párpado enrojecido y caliente. Hace rato salió de la escuela y...

EL CAMAFEO

EL CAMAFEO

EL CAMAFEO Tania Zapata Ortega Una multitud de puestos improvisados sobre la acera obligaban a Gladys a caminar sobre la calle, en medio de la masa humana que sorteaba los automóviles. Todas las frutas de la estación estaban ahí expuestas, llamando a los sentidos e incitando a probar su carne agridulce. Trabajando sin descanso durante un año, obedeciendo todas las exigencias de su empleador y privándose hasta del mínimo antojo, estuvo remitiendo su salario íntegro para ayudar a su abuela en...

CUENTO: DOÑA CHAYA DE TODOS LOS DÍAS

CUENTO: DOÑA CHAYA DE TODOS LOS DÍAS

DOÑA CHAYA DE TODOS LOS DÍAS Tania Zapata Ortega “Beberá granizo y comerá las desparramadas hojas de la chaya. Eso sucederá aquí, en la tierra de la tristeza, Padre, dentro del noveno año, en el tiempo en que estén aquí los extranjeros”. Chilam Balam. –Doña Chaya, te vengo a molestar, regálame unas cuantas hojitas tiernas para darle de comer hoy a mis hijitos; en el fondo de la jícara...

SALDO INSUFICIENTE

SALDO INSUFICIENTE

SALDO INSUFICIENTE Tania Zapata Ortega Desde la sala de espera, Teresa recordó que no había avisado a su hijo de la emergencia y marcó, a toda prisa, los diez dígitos para comunicarse con él; arrugó el entrecejo cuando la grabación le indicó que no disponía de saldo suficiente para lograr el enlace y que debía abonar otra tarjeta de prepago. Había ingresado cien pesos por la mañana, así que repasó mentalmente las llamadas de ese día para concluir que no había consumido tanto “tiempo aire”,...

EL BILLETITO

EL BILLETITO

EL BILLETITO Tania Zapata Ortega –Señorita, señorita, necesito que me ayude, es que no sé leer; me dijeron que éste es un billetito premiado y que fuera a cobrarlo a la oficina, pero no conozco la ciudad y ya me perdí, anduve preguntando, pero no encuentro la dirección que me dieron; usted me inspiró confianza, por eso le pido de favor que me acompañe. Sus ojos suplican ayuda. Profundas arrugas surcan su rostro y enmarcan su mirada penetrante. Parece observar por completo a su...

El ÁGUILA Y EL HOMBRE

El ÁGUILA Y EL HOMBRE

El ÁGUILA Y EL HOMBRE A la memoria de don Luis Ortega Gómez, mi abuelo Tania Zapata Ortega Como una reliquia invaluable, me fue entregado el manuscrito, con la historia de un águila que un día trató de repetir el mítico viaje de Huitzilopochtli para fundar de nuevo Tenochtitlan y terminó cautiva en un zoológico, al confundir la alberca de un hotel de lujo con el legendario lago. Sentí la voz que surgía de aquellas líneas, era la voz de mi abuelo la que hablaba: “El águila cautiva sintió...

PERSIGUIENDO UNA LUZ

PERSIGUIENDO UNA LUZ

PERSIGUIENDO UNA LUZ Tania Zapata Ortega El aire se fue llenando con la humedad precursora de lluvia que, a sus 90 años, Candelaria conocía tan bien. La noche llegó antes que el día anterior y la encontró recogiendo las ramitas secas que sus fuerzas aún le permitían levantar. Pronto el espacio se llenó con el estruendo de los rayos temibles, pero distantes, y unos segundos después, el aire se volvió gris a causa de la tormenta. Candelaria enfundó el machete y emprendió el camino de...

LA PIEDRA MÁGICA

LA PIEDRA MÁGICA

LA PIEDRA MÁGICA Tania Zapata Ortega Semidesnudo y descalzo, Hernán se sentó en el piso del túnel y se rascó la cabeza a través del pañuelo desteñido que tenía atado a ella. Llevaba ya dos horas avanzando en el viejo laberinto subterráneo que, desde tiempo inmemorial, sus antepasados habían cavado en la ladera del cerro de Pauchil. En cuclillas, con el cuerpo doblado hacia adelante para conservar el equilibrio, fue reptando por la red de estrechas galerías hasta que percibió, en una de las...

SERVICIO MEDIDO

SERVICIO MEDIDO

SERVICIO MEDIDO Tania Zapata Ortega A medianoche, con el cuerpo empapado de sudor, abres los ojos e intentas en vano distinguir el perfil de cada objeto entre las tinieblas de tu cuarto a oscuras. Falta el rugido insistente del ventilador eléctrico, a cuyo ronroneo te has acostumbrado y que mitiga un poco el calor en estos meses de sequía. El aire estancado huele a naufragio. De repente, te sorprende el agudo zumbido de un mosquito que recobra la confianza al ver que no te mueves más....

HASTA EL JUICIO FINAL

HASTA EL JUICIO FINAL

HASTA EL JUICIO FINAL Tania Zapata Ortega Un entumecimiento mayor que el acostumbrado entorpece las manos del obeso agente del ministerio público en Tonalá, mientras consigna el acta. Frente a él, jugando con el gastado sombrero, un hombre de aspecto cansado va contestando sus preguntas a media voz. Como el calambre aumenta, el oficial mira con suspicacia al denunciante y piensa en la posibilidad de que Dios no quiera que tome por bueno lo que está redactando; puede ser una señal para...

LICOR DE FRUTAS

LICOR DE FRUTAS

LICOR DE FRUTAS Tania Zapata Ortega Una ceiba inmensa crece en el centro del patio de acceso al penal. Su enorme tronco se retuerce de forma siniestra reproduciendo la ominosa forma de una mujer torturada, cuyos brazos abiertos en cruz están sujetos por numerosas garras vegetales. Por momentos parece que gritara, que se debatiera en inútiles intentos por desprenderse del funesto abrazo. Bajo su copa frondosa, cientos de pichones han anidado y viven de las sobras que los familiares de los...

ASÍ POR LAS BUENAS…

ASÍ POR LAS BUENAS…

ASÍ POR LAS BUENAS… Tania Zapata Ortega – Son unos necios si están pensando que les voy a regalar las casas así como así. A mí me costó rescatarlas del banco que me las tenía embargadas; allá ellos y el que los haya engañado, diciendo que se podían meter en propiedad privada; yo no les dije que le hicieran reparaciones a las casas, nomás eso me faltaba, que me pusiera a darles gracias por haberme invadido el fraccionamiento. No, señor. Aquí se va a hacer lo que ya les dije y si no quieren...

BUENA PESCA

BUENA PESCA

BUENA PESCA Tania zapata Ortega Las fuerzas agotadas, en un último esfuerzo por sobrevivir, Jesús abandonó la bolla anaranjada y agitó ambos brazos fuera del agua. Le habían visto, sin duda le habían visto, los de la última barca de pescadores y ahora sólo tendría que resistir sin acalambrarse hasta que lo subieran a bordo. Trató de concentrarse en sus recuerdos para resistir el tiempo necesario contra los embates del mar. Recordó que en el frescor del amanecer, al revisar los plomos de...

EL BUEY

EL BUEY

EL BUEY Tania Zapata Ortega Una por una las sandías quedaron dispuestas en una esquina de la carreta. En el otro extremo, Fortino apiló un enorme haz de leña. Hasta ahí llegaba el olor peculiar del manglar: un airecillo salobre acentuado por el calor de la tarde. El campesino encomendó la yunta al mayor de los niños y descargó sobre sus hombros toda la responsabilidad: “Te llevas la carga, se van despacio porque las sandías se rajan y ya tienen comprador, se van derecho a la casa, allá los...

CINCUENTA PESITOS EL MINUTO

CINCUENTA PESITOS EL MINUTO

CINCUENTA PESITOS EL MINUTO Tania Zapata Ortega Las palabras danzan en el cerebro de Violeta. Tiene la respuesta, es sencillo, se trata de formar palabras de seis letras… pan comido. Ya siente en su bolsillo los cincuenta mil pesitos del premio. En el viejo televisor, la locutora baila y se contonea vestida en tonos chillones, extraordinariamente delgada, el cabello teñido, bisutería extravagante y maquillada hasta el extremo; tuerce en muecas su operado rostro y no para de invitar a marcar...

ÚTILES ESCOLARES

ÚTILES ESCOLARES

ÚTILES ESCOLARES Tania Zapata Ortega Le faltaban dos mil pesos para los útiles escolares de su hija. Violeta le dijo que fuera a pedirle prestada la mitad a su anterior patrón. Ella, mientras tanto, haría el intento de empeñar la televisión. Algo le darían. Miguel caminó hasta la parada y, mientras esperaba la combi, hacía cuentas: en el supuesto caso que consiguiera trabajar todo el tiempo, y entregando íntegro su jornal, tardaría dos meses en pagar la deuda, con todo y los intereses. Eran...

CARROÑA

CARROÑA

CARROÑA Tania Zapata Ortega Bajo la lluvia pertinaz, sin dejarlo descansar, arrastraron la sanguinolenta masa en que ahora se había convertido su cuerpo. El lodo se fue mezclando con la sangre que no cesaba de brotar de las terribles mutilaciones. Finalmente, cayó de bruces sobre el camino; detuviéronse los asesinos para rematarlo a machetazos, mientras pronunciaban insultos que ya no pudo escuchar. Ebrios, malolientes y bestiales, se alejaron maldiciendo. El cabecilla e instigador del...

LINEAR GOLD

LINEAR GOLD

LINEAR GOLD Tania Zapata Ortega Ha caído la tarde y, en la oficina de la presidencia municipal, el olor a cuerpos sin lavar, a tierra, tabaco y alcohol, va impregnando el ambiente a pesar del cloro con que Violeta empapó el trapeador. Los pobladores de San Isidro, Las Banderas se apiñan en el reducido salón y miran por encima de sus cabezas. En la mesa del delegado de gobierno, de espaldas a la pared; casi acorralados por el nutrido grupo de mineros, están el enganchador, el auxiliar contable...

MUCHAS GRACIAS, SEÑOR SECRETARIO

MUCHAS GRACIAS, SEÑOR SECRETARIO

MUCHAS GRACIAS, SEÑOR SECRETARIO Tania Zapata Ortega Luce un sombrero con cintas multicolores y, sobre la camisa, un flamante atuendo regional bordado por manos expertas, pero sus zapatos nuevos y el resto de su indumentaria indican otra condición social. El señor secretario es más alto y robusto que los otros personajes que lo acompañan en la mesa y lo miran, esperando adivinar sus pensamientos e intenciones para complacerlo. En la sala, llena desde temprano, y sentadas en el orden que les...

MALOS MODALES

MALOS MODALES

MALOS MODALES Tania Zapata Ortega Iba distraída, preocupada por llegar a tiempo y alcanzar el último autobús. Violeta caminó hacia la esquina y se bajó de la acera para esquivar las cajas de madera con frutas y evitar pasar así entre la doble fila de discos piratas y puestos de frutas; previendo acaso el acecho de alguno más miserable y desesperado que ella. La calle oscura arrojaba un mentís a la luminosa propaganda de la alcaldesa anunciando los millones invertidos en servicios en la...

LA PATRIA ME NECESITA

LA PATRIA ME NECESITA

LA PATRIA ME NECESITA Tania Zapata Ortega “¿Pero qué estará pensando esta vieja estúpida?, ¿que yo le voy a regalar mi dinero nada más porque sí?, pero si a mí me costó ganarlo; además no se puso sus moños cuando lo recibió; ahí si, bien que estiró la mano y corrió a pagar su atención médica, porque dizque estaba enferma”. Así venía diciendo para su capote el Búfalo, como le llama toda la gente a Rodrigo Camacho, el usurero más temible de la región. Años de experiencia en el oficio le han...

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