IMROK-AL-KAIS, EL
“PRÍNCIPE DE LOS POETAS” PREISLÁMICOS
Tania Zapata
Ortega
Prefiero la cansada
noche del hombre proscrito
Que noches de
sosiego.
–Imrok-Al-Kais*
La historia antigua
registra muchos ejemplos de lo que podemos llamar “el conquistador
conquistado”. La tradición científica, filosófica, artística y
cultural de Grecia subyugó al Imperio Romano, que se encargó de
preservarla. También la Persia conquistada se “vengó” de los
árabes infundiendo en ellos su esencia, contenida en la
literatura; Los mil cuentos es una colección de relatos
persas recogidos de la tradición oral y que occidente conoce con
otro nombre y nacionalidad: Las mil noches y una noche.
La Historia de la literatura debe tanto a los árabes como a los
griegos; toda la grandeza que las letras alcanzaron en el Siglo de
Oro Español no hubiera sido posible sin esta herencia impregnada
en el alma de Europa a través de ocho siglos de conquista armada,
pero también espiritual.
Sería una imperdonable
omisión histórica considerar el Al-Qhurán (La Lectura),
libro sagrado del Islam, como la primera manifestación de la
literatura árabe; no obstante, sirve como punto de referencia para
dividir ésta en dos grandes periodos, antes y después de la vasta
conquista musulmana.
“Oscuros son los
orígenes de la época preislámica” de la literatura árabe, dice
Alfonso Sierra Partida en su Historia de la Literatura
Universal. Djahililla o “edad de la ignorancia” se
ha llamado a esta etapa; pero cuando Mahoma comenzó a predicar en
el desierto, ya existían allí numerosas sociedades tribales de
etnia árabe con su propia literatura; el término “ignorancia” se
refiere a la época en que estos pueblos aún no habían recibido “el
mensaje de Alá”, cuando la poesía era un elemento inseparable de
la vida social de los beduinos.
Errar
He recorrido tantos
horizontes
que me contentaría con
el botín del retorno
–Imrok-Al-Kais
La casida,
(en árabe, qasidah) es el prototipo de canción
lírica árabe, consta de 30 a 120 versos de idéntico metro,
acabados todos con la misma rima; en ella se manifiesta el
alma de este pueblo nómada del desierto; Además de
transmitir sentimientos y asombrosas experiencias, esta
forma poética favorecía la memorización, al estar vinculada
a la musicalidad por la rima, el ritmo y la repetición,
transmitiéndose a través de las generaciones. La belleza del
medio salvaje da origen a un sensualismo simple y natural;
son sus temas el amor, la melancolía, la valentía, el honor,
las proezas de los guerreros, la naturaleza inclemente, la
voluntad del hombre para sobrevivir a las dificultades y los
placeres de la vida sedentaria; el poder de la palabra es
ampliamente reconocido en la antigua poesía árabe.
Temible arma
La herida que provoca
la lengua
es como la que la mano
provoca.
–Imrok-Al-Kais
Habiendo nacido como
literatura oral, las casidas poseían gran perfección formal y
estaban a cargo de los ruwat, especie de “rapsodas” o
“trovadores” quienes cumplían la función de historiadores,
adivinos y pregoneros y representaban el prestigio de toda la
tribu; su papel fue esencial hasta que la llegada de Mahoma y el
surgimiento del Islam acabaron con esa forma de estructura social.
Lo que queda
Cuánto certero golpe
de sable,
cuánto párpado
pasmado,
cuánta casida
escogida
serán hueros
mañana.
–Imrok-Al-Kais
Imrok-Al-Kais (Kinda,
Arabia, ¿? - Angora, 540), considerado por los árabes como el
“príncipe de los poetas”; es autor de una de las casidas
llamadas Mualakat (de muala, “colgada”), grandes tablas
con letras de oro que eran suspendidas en la mezquita de la Kaaba,
en la Meca, conteniendo las composiciones premiadas cada año en la
competencia de Ukaz, que reunía a los poetas más importantes.
Imrok-Al-Kais es considerado el iniciador del nasib o
prólogo amoroso de la casida, en el que el poeta añora a
su amada y su campamento. El velo de la leyenda también rodea a
este gran poeta: conocido como el Rey Errante, se dice que vagó
por el desierto para vengar a su padre, Hujr, último rey de Kinda,
asesinado por los Banu Asad; en su peregrinar llegó a
Constantinopla, donde entabló amoríos con la hija del emperador
Justiniano, y éste se vengó regalándole una capa
envenenada.
*Traducción de Josefina
Veglison Elías de Molins.
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