LITERATURA
SÁNSCRITA. PERIODO VÉDICO
La literatura
sánscrita es la más antigua manifestación cultural indoeuropea (…)
Las más remotas producciones literarias de los pueblos
indoeuropeos, primeras manifestaciones de nuestra cultura
occidental, aparecen en La India, en lengua sánscrita (la más
antigua evolución conocida de las lenguas indoeuropeas), hacia el
año 2500 a. C. La religión, el culto y la sabiduría forman la
temática esencial de estos antiquísimos escritos en los que
campean una elevada inspiración poética y la evocación de un mundo
mágico poblado de genios y demonios que cercan de un modo
invisible al hombre. El primer periodo de la rica literatura
sánscrita o india es el llamado Védico (derivado de la palabra
Veda, “ciencia”), que se origina en el tercer o segundo
milenio a. C.
Las obras
literarias escritas en este periodo y que se han conservado
gracias a su carácter de textos religiosos y a la necesidad de su
empleo en la liturgia se suelen dividir en tres grandes grupos,
llamados las Samhita (o “Colecciones”), los Brahmana
y los Sutra. Los libros que constituyen el primer grupo,
que son los más antiguos y que se denominan Veda en sentido
estricto, son cuatro colecciones de textos.
La primera es el
Rig-veda (“Veda de las estrofas y de los himnos”) colección
de mil 28 himnos escritos entre el 1500 y el 1000 a. C. y
destinados a cierta clase de sacerdotes cuya misión consistía en
invitar a Dios a asistir a los sacrificios.
El
Rig-veda, primera manifestación del pensamiento
religioso indio, es poco variado en sus temas, pero se
caracteriza por determinadas sutilezas de expresión, por el
uso de imágenes poéticas, que a veces se repiten
insistentemente, por su gran riqueza mitológica y por la
descripción de la naturaleza, que por vez primera en nuestra
cultura aparece como un magnífico e impresionante
espectáculo para el hombre.
Algunas de estas
piezas, al estar redactadas en forma dialogada, dan la impresión
de breves dramas sobre un tema mitológico. Aunque se supone que
los himnos del Rig-veda se remontan originariamente a la
época de las luchas entre los invasores arios y los aborígenes de
la india, en su estado actual revelan una aplicación litúrgica y
están cargados de un simbolismo puramente religioso. Tomado de
Historia de la Literatura Universal. Tomo I. Martín de
Riquer.
Reproducimos aquí
dos Himnos del Righ Veda que consideramos ilustrativos de
la vida cotidiana de este pueblo del que nos separan más de tres
milenios. El primer himno se titula Al Caballo de
Dadhrika (IV, 38). Dadhrika, dice Fernando Tola
en su obra Himnos del Righ Veda “es el corcel del rey
Trasadasyu de la época médica. Era famoso por su rapidez y valor
en los combates. En otros Himnos, como el IV, 39, Dadhrika aparece
deificado. Encontramos en este himno referencias a la situación de
guerras y expediciones por botín, como en los Himnos III, 33; IV,
75; VII, 83, constituyendo todos ellos testimonios históricos
sobre la época”. Los números corresponden a las estrofas de este
himno.
1
De vosotros (*)
vienen los antiguos dones,
que Trasadasyu
vertió sobre los Purus (*).
Vosotros les
disteis a Trasadasyu,
que les ganaba
tierras
y les procuraba
campos,
el martillo de los
dasyu (*),
terrible y
poderoso;
2
Y les disteis aquel
corcel Dadhrika
que les regaló
muchos bienes
famoso en todo el
mundo,
alazán
veloz,
águila impetuosa,
honrado por su amo,
valiente como el
propio rey.
3
Los Purus gozan y
se regocijan,
cuando en su veloz
carrera
se lanza como por
un abismo,
lleno de avidez en
los pies,
como un héroe que
ansía batallas y combates
arrastrando el
carro
vuela como el
viento.
4
Cuando sale a
conquistar vacas,
va acumulando botín
en los combates,
siendo el que más
consigue.
Hace gala de sus
recursos.
Fija en las
multitudes su mirada.
Vale más que el que
lo guía.
Realiza más que un
hombre.
5
En los
combates,
los guerreros
corren, gritando, tras de él,
como tras un
ladrón,
que arrebató un
vestido.
Para conquistar la
gloria y los rebaños,
se lanza como
hambrienta águila,
que se precipita
desde el cielo.
6
Ansiando
entrar,
el primero en la
batalla,
avanza con su
séquito de carros;
conquistando para
sí la corona del triunfo,
como un hermoso
novio,
lamiéndose el
polvo,
mordiendo el
freno.
7
Este corcel,
fuerte y
leal,
obediente en los
combates,
adelantándose
rápidamente entre los carros,
que avanzan
velozmente,
lanzándose ante
sí,
levanta el polvo
sobre su cabeza.
8
Ante él, los
enemigos,
cuando se enfurece
en los combates,
tiemblan de
terror,
como ante el trueno
de los cielos.
Cuando lucha contra
miles
es feroz,
incontenible.
9
Todos alaban
la impetuosidad y
la excelencia
del rápido corcel,
que los llena de abundancia.
Desplegándose en el
campo de batalla
todos dicen:
“Dadhrika está
avanzando
con miles de
guerreros”.
10
Como el Sol
extiende su luz sobre las aguas,
Dadhrika ha
cubierto, con su fuerza,
los Cinco Pueblos
(*).
¡Ojalá que este
caballo,
valiente, y que
conquista vacas
por centenas, por
millares,
cubra con miel las
palabras que pronuncio!
Traducido del
sánscrito por Fernando Tola.
Notas:
- “vosotros”:
probablemente Varuna (uno de los dioses más grandes del vedismo
y el más venerable) y Mitra (un dios asociado con Varuna, con el
cual tiene algo de similar).
-
“Purus”: tribu
indoeuropea
-
“dasyu”: los
impíos no-indoeuropeos
-
“los Cinco
Pueblos”: cinco tribus indoeuropeas
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