LA POESÍA ERÓTICA
HINDÚ. EL SATTASAĪ
El Sattasaī, o
Saptasati, Las setecientas estrofas , es una
antología de poemas cortos sobre el erotismo, el amor y el
matrimonio en las aldeas del campo indio. La selección se
atribuye al rey Satavahana, Hala, quien reinó
brevemente en el siglo I d.C. en lo que hoy es el E
stado de Maharashtra y
quien, más que el autor, parece ser el compilador de las
composiciones allí agrupadas. Las breves poesías del
Sattasaī aparecen escritas en prácrito, dialecto
vulgar, distinto al sánscrito, que vendría a ser la lengua
de los vedas, los textos sagrados y la literatura
“culta”.
En comparación con el
sánscrito, que carece de elementos locales reconocibles, el
lenguaje del Sattasaī busca transmitir el sabor
rústico y local de Maharashtra; de hecho, los poemas están
ambientados en esta parte de la India peninsular, cuyas
fronteras septentrionales (las colinas de Vindhya) y sus
ríos (el Godavari y el Narmada) se mencionan con
frecuencia ; aun así, no deja de ser una
lengua tan literaria como el sánscrito. Todos los poemas son
dísticos y casi todos emplean la musical métrica
arya, que permite una variedad de ritmos dentro de
sus ocho “compases”. Aunque su forma deriva en última
instancia del canto, no necesariamente estaban destinados a
ser cantados.
Los poemas del
Sattasaī pertenecen a un tipo de lírica artística, se
fechan entre los siglos I y II y muchos de ellos son más
antiguos. Cada una de las estrofas forma unidad temática, si
bien algunas veces varias de ellas parecen estar vinculadas
entre sí con la intención de formar un conjunto orgánico
bajo títulos como Intercambio de miradas,
Encuentros de amantes; La pareja joven;
Haciendo el amor; La esposa perfecta,
El esposo errante, Disputas de amantes,
La esposa secuestrada, Esposas rivales o
La esposa infiel; y dan cuenta de la vida en el
medio rural, las costumbres y la sexualidad de las clases
populares de esta antigua nación
. Llama la atención que
muchas de las Estrofas parecen haber sido escritas
por mujeres.
Esencialmente amorosas
–aunque las hay de tema puramente doméstico, de rápida
descripción de la naturaleza o de carácter sapiencial–,
estas breves poesías adquieren gran emoción cuando
constituyen la expresión de los sentimientos de mujeres
enamoradas, ausentes de sus amantes, temerosas en sus cuitas
o esperanzadas con su amor, sensaciones escritas de un modo
espontáneo y delicado.
Intercambiando
miradas
Si esa mujer, que pisó
tu pie
mientras saltaba para
alejarse del lodo,
te fuera realmente tan
indiferente,
¿por qué, querido mío,
tienes ahora el cuerpo
cubierto de piel de
gallina?
*
Aunque salió corriendo
rápidamente,
no logró
encontrarte.
En esta maldita aldea,
la calle se retuerce
como una serpiente
golpeada en la cabeza.
*
Al sonido de tu
voz,
ella salió corriendo de
la casa
en su deseo de
verte.
Una vez que
pasaste,
tuvieron que llevarla de
regreso en brazos.
*
Por supuesto que la
vista de su precioso rostro
basta para robarle el
juicio a cualquier hombre.
Pero vislumbrar siquiera
los alrededores de su aldea
es ya una alegría en sí
misma.
Encuentros de
amantes
El mensajero se
retrasa,
la Luna está alta
y la noche pasa.
Todo anda al
revés.
¿Pero ante quién puedo
quejarme?
*
Pensando que
vendrías,
la primera parte de la
noche, en vela,
pasó en un
minuto.
El resto de la
noche,
llena de
decepción,
pareció durar un
año.
*
La Luna brillaba,
mi belleza de rostro
lunar,
y la noche era
larga,
mi chica de ojos
largos.
Pasaron las cuatro
vigilias,
aunque, sin ti,
parecieron durar
cien años.
Queridísima,
sé que no estás dormida
en realidad,
sólo mantienes los ojos
cerrados.
Puedo ver cómo se te
eriza la piel mientras beso tu mejilla.
No volveré a llegar
tarde.
*
Todo el mundo sabe que
el amante de corazón duro
se marcha al
amanecer.
Venerable Noche,
prolóngate
para que la mañana no
llegue.
La pareja joven
Las cosas que
decimos
que son tan
comunes,
cuando él las
dice,
llenan el corazón de
alegría.
*
Lejos de mí,
ella es como un veneno
mortal;
juntos de nuevo,
es más dulce que el
néctar.
¿Cómo logró el
Creador
combinar estas dos
pociones
en mi amada?
*
Querido mío,
sólo las mujeres que no
te ven
permanecen
felices:
duermen como es
debido,
escuchan lo que se les
dice
y no confunden sus
palabras.
*
El pájaro miná ha
parloteado
frente a los
ancianos
sobre lo que hacemos en
la cama,
así que, por el
momento,
no sé hacia dónde
mirar.
Haciendo el
amor
La lámpara estaba tan
absorta
mirando a la joven
pareja
amarse
juguetonamente
en todo tipo de
posiciones diferentes,
que no se dio cuenta de
que el aceite se había acabado.
*
Húmeda y fragante tras
su baño,
y con flores cayendo de
él,
ella apoya su larga y
espesa cabellera
sobre el pecho de su
esposo exhausto,
tras una tarde de
verano
haciendo el amor.
*
¿Cómo no recordar a ese
hombre
que, incluso después de
haber terminado,
miraba mi cuerpo
lánguido
como si tuviera ganas de
hacerlo de nuevo?
*
Después de hacer el
amor,
él dio un paso, luego se
volvió
y me tomó en sus brazos
otra vez.
En ese momento, yo sentí
lo que era ser una esposa
cuyo marido está en el
extranjero,
y él sintió lo que era
ser el marido de esa mujer.
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