TU FU, EL CANTOR DEL PUEBLO CHINO

Tania Zapata Ortega

En todas las épocas decadentes y convulsas nacen, del seno del pueblo, hombres con una sensibilidad tal, que son capaces de expresar todo el sufrimiento de los explotados; el ocaso de la dinastía Tang, en China es un ejemplo de ello. Esta vez presentamos a un gran poeta del pueblo chino. Junto a Li-Tai-Po, la crítica literaria reconoce a Tu Fu (o Du Fu) como una de las figuras más importantes de la poesía clásica china, millones de personas recitan sus poemas. Nació en el año 712, en Yao Wan, distrito de Gong, provincia de Henan. Desde muy joven se interesó por la política como un medio para cambiar la situación de pobreza de su pueblo, viajó por el inmenso territorio chino antes de buscar un sitio en la corte, cargo que pronto perdería debido a intrigas palaciegas. Las guerras internas entre los señores feudales lo obligaron, en 768, a llevar una vida de inmensas penurias y, enfermo, murió en un barco mientras vagaba por las provincias de Hunan y Hubei. Algunos lo han llamado “El santo del verso” o “El poeta sabio” ubicándolo como un autor realista. Su obra, de fondo moral-social, cuestiona valientemente la degeneración de la autoridad imperial, los horrores de la guerra y la durísima vida de los campesinos; denuncia la pobreza, el hambre, el frío y es uno de los poetas que han condenado con mayor vigor la guerra y las injusticias sociales.

Despedida del hombre sin casa

Destruidos mi hogar y mi aldea,

Estar lejos o cerca es igual para mi.

Siempre atormentada murió mi pobre madre,

Cinco años hace que la arrojé en la cuneta.

¡Qué inútil es nacer y vivir en la tierra!

Mi madre y yo sufrimos sin descanso.

Sin hogar a quien le duela mi despedida,

¿para qué pertenezco a la raza humana?

     Durante el reinado del emperador Xuang Zong (712-756), la China medieval alcanzó su esplendor económico y florecieron las artes, en especial la poesía; una suerte de Renacimiento que se anticiparía por varios siglos al europeo. Pero en tiempos de Tu Fu, la dinastía Tang había entrado en decadencia y acusaba franca descomposición, unos cuantos mandarines corruptos manejaban desde la corte, en medio del lujo, toda la política del país y el poeta, como casi todo el pueblo, vivió años muy amargos, sufriendo toda clase de privaciones.

Todo este invierno, en Guansi no ha cesado la guerra.

Mas los mandarines aún nos apremian para pagar impuestos.

Decidme, ¿dónde conseguiremos el dinero?

     Poeta comprometido y gran patriota, lega a la posteridad un retrato fiel de la sociedad feudal china de su época y de los fenómenos políticos y sociales de su tiempo. No sólo cultivó todas las formas de la poesía clásica china con un cuidado estilo, sino que logró expresar el anhelo de una vida pacífica y tranquila y la preocupación por el destino de su patria.

Panorama Primaveral

La patria está quebrantada,

mas permanecen sus ríos y montañas.

La primavera llegó a la ciudad de Changan,

y espesas matas la sepultan.

Me aflige la situación

y mis lágrimas rocían las flores.

Lloro la separación y el canto de los pájaros me asusta.

Las llamas de la guerra han ardido durante todo marzo,

Y una carta de la familia vale más que mil onzas de oro.

Al levantar mis cabellos,

Los encuentro canos,

Y escasos para sujetarlos.

     Su vida junto a los oprimidos le permitió expresar elocuentemente sus desgracias y comprender las contradicciones de la sociedad.

Balada de carros de guerra

Allá, en esa zona, la sangre corre como un mar.

Mientras que el emperador Wu no ceja

en su empeño de expansión territorial.

¿No sabéis que en los 200 distritos de Shandong,

miles de aldeas son invadidas de malezas y zarzas?

Aunque las mujeres robustas manejan arados y azadas,

La tierra es yerma y nada rinde.

     La muerte de su pequeño hijo a causa del hambre inspiró los siguientes versos.

Pobreza y riqueza

Detrás de las puertas de los poderosos

se malogran exquisitos manjares.

Afuera: cadáveres congelados.

Abundancia y hambre están separadas

por unos cuantos pasos.

     En su obra denuncia las injusticias de la clase dominante y el sufrimiento del pueblo a causa de las interminables guerras y del régimen de servicios gratuitos.

Leva en la aldea Shihao

Al caer la tarde, en la aldea Shihao, pedí posada.

De noche, vino un oficial buscando por reclutas.

El anciano huésped huyó saltando la cerca.

Y su mujer salió a abrir la puerta.

¡Cuán furioso era el grito del oficial!

¡Y cuán amargo era el llanto de la anciana!

Avanzadas las horas, se apagaron las voces.

Me pareció percibir sin embargo

sollozos ahogados.

Reanudé mi viaje al cantar los gallos,

y sólo me despidió el anciano.

     A pesar de la pobreza y la hambruna que su familia y él tuvieron que soportar, sus creaciones expresan cierto goce de la existencia y un humor socarrón que en los detalles más comunes lanza una aguda crítica social, como en el poema alegórico titulado Pato mandarín.

Pato mandarín

Hicieron grande la jaula, espaciosa para ti:

Arruinarías tus plumas si saltaras inquieto.

No te deprimas al contemplar las nubes

y es en vano que chilles por disfrutar el agua.

Tus bellas plumas han sido cortadas;

Aunque lo intentes,

no podrás volar muy arriba.

No tienes que temer ni al halcón

ni al milano; quédate tranquilo

donde estás, ¡y no te me enojes!

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